domingo, 4 de septiembre de 2011
Ya ha llegado septiembre, y con él, algunos días de lluvia y mal tiempo, y es ahora cuando la gente y nosotros empezamos a reaccionar y a darnos cuenta de que nos quedan pocos días para empezar de nuevo con la rutina. Se nos podrían poner los pelos de punta con nada más pensar todo lo que ello conlleva, y todo lo que la rutina se llevará con ella, todas nuestras ilusiones y todo lo que tenemos y hemos conservado hasta ahora.
Este no es un año normal, ellos lo saben, y yo también lo se. La rutina no volverá a ser rutina sin las personas con las que la soliamos llevarla. No volverá a ser nunca más rutina un lunes sin estar pensando en que el viernes estarás con las personas que llevas toda la semana esperando, sin poder abrazarlas, y hablar con ellas. Sin saber que están haciendo, y , sobre todo, sin saber si las volverás a ver más. Bueno, verlas claro que sí, pero tu y yo sabemos perfectamente que habrán cambiado. Más de cien kilómetros cambian a las personas, ya lo comprobamos una vez, y lo volveremos a comprobar no muy tarde.
Y es que, aunque duela, en el fondo sabemos que tiene que ser así. No conocemos a nadie por casulidad, la casualidad no existe, ni las coincidencias. La vida no para de soprendernos con nuevas caras para que disfrutemos y aprendamos, pero llega un momento en que todo tiene que empezar de nuevo, y ese momento ya ha llegado, para bien y sobre todo para mal.
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guapeta-peta
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